Mostrando entradas con la etiqueta colegios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colegios. Mostrar todas las entradas

15 de julio de 2009

¿Móviles sí o no?

En la mayoría de colegios el uso de los teléfonos móviles está generalmente regulado y prohibido a los niños bajo pena de confiscación o castigo al reincidente. En general, hay consenso en que permitir su uso en clase tiene motivos antipedagógicos. Sin embargo, cada docente es responsable de sus aulas y regula el uso de estos dispositivos en ellas.

Por otro lado, en otras actividades como colonias o casales el uso de los móviles no está regulado y existen opiniones a favor y en contra. Hay los que optan por excluir los móviles para que no afecten la convivencia y las actividades de los niños, y los que prohiben incluso las cámaras de fotos u otros dispositivos electrónicos como el MP3 o la PSP, con la justificación de romper con la rutina.

En ocasiones, ninguna de las prohibiciones externas valen cuando son los padres los que meten los móviles en la mochila para estar comunicados con los niños, quizá por ansiedad de separación. ¿Dónde está el límite? ¿Es necesario prohibir o quizá conviene regular y limitar su uso?

El uso de los móviles y otros dispositivos son elementos del día a día en los niños y la verdadera necesidad radica en enseñarles desde casa los momentos adecuados para utilizarlos. Muchos padres se ahorrarían dolores de cabeza al pagar la factura mensual.

28 de abril de 2009

¿Educación mixta o no? Una decisión de los padres

En pleno S. XXI cuando hablamos de igualdad de sexos en el trabajo y de que la pareja comparta responsabilidades en casa, la polémica se sirve otra vez tras la decisión del Gobierno cántabro de retirar subvenciones a los colegios con educación separatista por sexos.

Como un abogado del diablo que cuestiona todo, la reflexión para este tema vendría a ser poner en tela de juicio las dos eternas posturas de esta medida. Por un lado, los detractores que la tachan de discriminatoria y represiva abogando por la convivencia, y por otro los que argumentan ventajas tales como los mejores resultados académicos por grupos separados.

Si bien es cierto, que tanto física como mentalmente existen diferencias biológicas que nos diferencían del sexo contrario. Muchos estudios han demostrado que los cerebros de las niñas y los niños son diferentes en cuanto al desarrollo por ejemplo de la madurez o el lenguaje verbal, y si a esto añadimos los diferentes inputs que la sociedad y la cultura inculca en los niños, el debate esta servido.

Aquí la decisión como siempre es de los padres. Estudiar en una escuela pública, privada, mixta o no, da igual, asimismo, estudios, estadísticas, etc. no son tan relevantes como el conocimiento de los padres sobre los hijos y su derecho a decidir que tipo de educación es mejor para ellos.